domingo, septiembre 17, 2006
Conversaciones con Mainor
Los invito a leer un juego epistolar que nunca llegó a destino, por allá del 2002 una mujer desde la excárcel de mujeres de Santa Martha sueña con un poeta: Mainor y se imagina por las calles y los bares de Costa Rica bebiendo guaro con liga de limón: http://www.yoescribo.com/publica/comunidad/obra.aspx?cod=14566
Felicitaciones UNAM

Uno de mis grandes sueños, realizados ahora, fueron ser estudiante de la UNAM, en su momento cuando tenía 18 años y ansiaba entrar a la Facultad de Ciencias Políticas, a estudiar Ciencias de la Comunicación, que estaba de moda, al menos en mi cabeza, no se pudo, en casa fueron años de vacas flacas, de inventar negocios restaurantes, tacos al pastor, cafeterías, tiendas naturistas, fracaso uno tras otro cuando no se tiene el alma de comerciante, de hacer negocio y es que en mi familia, pues les ha dado por el estudio. Con el correr del tiempo egresé de la Universidad Autónoma de mi querido Tlaxcala (Nacho Trejo diría ya vas a empezar, después de Tlaxcala no hay nada...), la herencia de estudiar, de querer más me llevaron por diversos caminos tanto de la enseñanza como del aprendizaje y felizmente me hice puma, primero en el Cepe, dando clases de literatura a extranjeros y después en el Cepe como estudiante del DEFPELE, amabas experiencias universitarias dentro de nuestra Máxima Casa de Estudios me hacen enviar desde Beijing mi reconocimiento y aplauso a los cinco académicos de la UNAM que fueron reconocidos con el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2006, entre ellos el rector de esta universidad, el Dr. Juan Ramón de la Fuente. Es por ello que incluyo, como homenaje a la UNAM el siguiente texto de José Ramón Enríquez:
Publicado en Reforma, Sección Cultura, el 15 de septiembre del 2006.
Pánico escénico
De Tavira, fiel a una voz
por José Ramón Enríquez
Cinco académicos de la Universidad Nacional Autónoma de México fueron distinguidos con el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2006. Creo que estas designaciones significan un especial reconocimiento a la propia Universidad, sobre todo frente a quienes quisieran reducir la importancia de la educación oficial. Prueban sus óptimos resultados y la necesidad que el país tiene de respirar por los pulmones excepcionales que representan nuestra Máxima Casa de Estudios y todo el sistema de educación oficial en los Estados. El presupuesto que a fortalecerlos se destine (y que debe ser multiplicado por la próxima legislatura) redundará en beneficio del país.
En primer término ha sido distinguido el rector de la UNAM, Juan Ramón de la Fuente. Y vale la pena subrayar que, además de simbolizar a toda la institución, por sus propios méritos bien merece el Premio. Sé poco de ciencias pero algo sé de mí. y conozco, como lo indica el nombre de esta sección, el pánico. Tanto el delirio estético del dios Pan, como el infierno de las desestabilizaciones neurológicas. Por ello, las investigaciones del doctor De la Fuente sobre la paroxetina resultaron para mí fundamentales. También grandemente interesantes sus estudios sobre el alcoholismo desde la neurología.
Pero, sin duda, la designación que me ha tocado más de cerca ha sido la de Luis de Tavira. El ha sido mi compañero y mi maestro en los avatares del teatro, pero sobre todas las cosas ha sido mi hermano, y hoy, nuevamente, es un justo motivo de orgullo.
De Tavira llegó al teatro obediente a una voz. Y a esa voz ha sido fiel, en las buenas y en las malas, con apoyos o incomprensiones, con dolor y con júbilo. La fidelidad a la voz interna es su lección magistral más importante. No en balde sabe que “en realidad, somos pensados por aquello que pensamos”.
Es tres años más joven que yo pero su resonancia es veterotestamentaria. Y ahí quedan, para probarlo, esos 365 aforismos que conforman su libro El espectáculo invisible, publicado por El Milagro y CONACULTA en 1999. Le dio como subtítulo: “Paradojas sobre el arte de la actuación”.
Aunque haga referencia al libro axial de Denis Diderot, el concepto de paradoja en De Tavira va mucho más allá de la aparente oposición entre formalismo y vivencia. Si la orto-doxia es la “correcta” doctrina y la hetero-doxia es la “otra” doctrina, la para-doxia es el “más allá” de la doctrina. La imposibilidad, en el fondo, de que exista “una” doctrina. Es eso que habita en el espacio de lo inefable, o sea, de lo indecible. Ante cualquier imposición sistémica, De Tavira clamaría con San Juan de la Cruz: “Apártalos, amado, que voy de vuelo”.
Por ello mismo, en este libro que debería releerse año con año, afirma: “Habría que aventurarse sin miedo por linderos peligrosos que permitan transgredir las convenciones, entre el rigor austero y la asociación libre en que estalle con toda su violencia la presencia del presente y el presente de la presencia”.
Como un maestro zen, es peligroso cuando quiere repetírsele sin haber vivido la austeridad de su rigor ni el profundo amor al que apunta Loyola y que es epígrafe para el libro de De Tavira: “No el mucho saber harta y satisface el ánima, mas el sentir y gustar de las cosas internamente”. Amor y rigor, fidelidad a la voz que nos seduce.
Son éstas apenas breves notas de urgencia que deseo cerrar con un texto de De Tavira, publicado hace siete años, que vale dolorosamente para la actualidad nacional:
“… se advierte cómo se desempeñan los hombres en el guiñol embustero de la sociedad actual, adonde todos acuden convertidos en malos actores, a jugar con ardor sus roles asignados: jóvenes, hombres, viejos, hijos, padres, ciudadanos, sacerdotes, funcionarios, comerciantes todos, desfilando en el frenesí de un espectáculo atroz, sin ser capaces siquiera de mirarse unos a otros, pujando cada cual por imponer a los demás su propia comedia, confundidos en el caos de una verborragia desvergonzada e irresponsable, donde nadie puede ya creer a nadie, ni siquiera a sí mismo.”
Foto: Sueños de SIDC
En primer término ha sido distinguido el rector de la UNAM, Juan Ramón de la Fuente. Y vale la pena subrayar que, además de simbolizar a toda la institución, por sus propios méritos bien merece el Premio. Sé poco de ciencias pero algo sé de mí. y conozco, como lo indica el nombre de esta sección, el pánico. Tanto el delirio estético del dios Pan, como el infierno de las desestabilizaciones neurológicas. Por ello, las investigaciones del doctor De la Fuente sobre la paroxetina resultaron para mí fundamentales. También grandemente interesantes sus estudios sobre el alcoholismo desde la neurología.
Pero, sin duda, la designación que me ha tocado más de cerca ha sido la de Luis de Tavira. El ha sido mi compañero y mi maestro en los avatares del teatro, pero sobre todas las cosas ha sido mi hermano, y hoy, nuevamente, es un justo motivo de orgullo.
De Tavira llegó al teatro obediente a una voz. Y a esa voz ha sido fiel, en las buenas y en las malas, con apoyos o incomprensiones, con dolor y con júbilo. La fidelidad a la voz interna es su lección magistral más importante. No en balde sabe que “en realidad, somos pensados por aquello que pensamos”.
Es tres años más joven que yo pero su resonancia es veterotestamentaria. Y ahí quedan, para probarlo, esos 365 aforismos que conforman su libro El espectáculo invisible, publicado por El Milagro y CONACULTA en 1999. Le dio como subtítulo: “Paradojas sobre el arte de la actuación”.
Aunque haga referencia al libro axial de Denis Diderot, el concepto de paradoja en De Tavira va mucho más allá de la aparente oposición entre formalismo y vivencia. Si la orto-doxia es la “correcta” doctrina y la hetero-doxia es la “otra” doctrina, la para-doxia es el “más allá” de la doctrina. La imposibilidad, en el fondo, de que exista “una” doctrina. Es eso que habita en el espacio de lo inefable, o sea, de lo indecible. Ante cualquier imposición sistémica, De Tavira clamaría con San Juan de la Cruz: “Apártalos, amado, que voy de vuelo”.
Por ello mismo, en este libro que debería releerse año con año, afirma: “Habría que aventurarse sin miedo por linderos peligrosos que permitan transgredir las convenciones, entre el rigor austero y la asociación libre en que estalle con toda su violencia la presencia del presente y el presente de la presencia”.
Como un maestro zen, es peligroso cuando quiere repetírsele sin haber vivido la austeridad de su rigor ni el profundo amor al que apunta Loyola y que es epígrafe para el libro de De Tavira: “No el mucho saber harta y satisface el ánima, mas el sentir y gustar de las cosas internamente”. Amor y rigor, fidelidad a la voz que nos seduce.
Son éstas apenas breves notas de urgencia que deseo cerrar con un texto de De Tavira, publicado hace siete años, que vale dolorosamente para la actualidad nacional:
“… se advierte cómo se desempeñan los hombres en el guiñol embustero de la sociedad actual, adonde todos acuden convertidos en malos actores, a jugar con ardor sus roles asignados: jóvenes, hombres, viejos, hijos, padres, ciudadanos, sacerdotes, funcionarios, comerciantes todos, desfilando en el frenesí de un espectáculo atroz, sin ser capaces siquiera de mirarse unos a otros, pujando cada cual por imponer a los demás su propia comedia, confundidos en el caos de una verborragia desvergonzada e irresponsable, donde nadie puede ya creer a nadie, ni siquiera a sí mismo.”
Foto: Sueños de SIDC
jueves, septiembre 14, 2006
Mujer dormida

Soñé con él, me fundí en el abrazo de su mirada, de su aliento sabor a tierra. de su cabello. Estábamos en el campo, bajo un manzano mirando milpas, besándonos desnudos, estábamos sonriendo en nuestros cuerpos que eran viento.
Por la noche lo esperaba con esa ingenuidad emocionante que provocan los novios, me había pintado los labios, cambiado de ropa, de zapatos. Lo esperaba en el camino de ocotes de mi pueblo, lo esperaba en la punta del cerro y a lo lejos atisbé su paso alegre, llegó con una amiga, nos sentamos en unas cajas de Victoria, alguien me nombró como se llama a una extraña, salió en mi defensa, lo abracé, me esquivó y recordé el hueco, desperté sobresaltada, con un nudo en la garganta, desperté cuestionándome, soné con él y no me deja la tristeza.
Por la noche lo esperaba con esa ingenuidad emocionante que provocan los novios, me había pintado los labios, cambiado de ropa, de zapatos. Lo esperaba en el camino de ocotes de mi pueblo, lo esperaba en la punta del cerro y a lo lejos atisbé su paso alegre, llegó con una amiga, nos sentamos en unas cajas de Victoria, alguien me nombró como se llama a una extraña, salió en mi defensa, lo abracé, me esquivó y recordé el hueco, desperté sobresaltada, con un nudo en la garganta, desperté cuestionándome, soné con él y no me deja la tristeza.
Isolda Dosamantes, en la nostalgia nocturna
Ahora sí, el Templo Lama

Por el presente compañeros
Isolda Dosamantes
A Ignacio Trejo Fuentes, porque sí.
El Templo Lama es un lugar de retiro, un espacio diseñado para pensar, para respirar un poco de paz en medio de la gran urbe de Beijing, no es mala idea llevar un buen libro para sentarse a la sombra de un árbol a leer, aunque si te atraen los lugares llenos de misticismo, el aroma a incienso, purificará tu espíritu. Es importante comprar o llevar incienso para Buda, en cada templo deberás encender tres y harás tres reverencias con ellos, una por el templo, una por Buda y la tercera por todas las personas que van contigo, para las reverencias deberás unir las manos como cuando se reza en occidente al ángel de la guarda (aunque algunos han elevado sus rezos a algún arcángel, como Nacho Trejo Fuentes, el del Pachuca), después de colocar las manos en dicha posición se hará un movimiento circular partiendo del corazón y pasando por la mente tres veces pensando en nuestros rezos. Después de pasar la primera puerta donde están los vigilantes de Buda, que siempre tienen caras de malhumorados y son enormes pintados de colores brillantes, y hacer tus reverencias, podrás continuar a los templos de los patios interiores, descansar un rato a la sombra de un árbol o ver los rezos de los lamas, escuchar sus cantos de plegaria relajantes al alma, verlos desfilar entre sus túnicas anaranjadas y rojo escarlata.
En cada templo hay tres Budas, el más importante, es el central, representa el presente, el instante irrepetible en que la chispa de vida es un halo, un respiro, un aquí estamos. El Buda de la izquierda representa el pasado y el de la derecha el futuro, a todos se les debe hacer una reverencia, pero es muy importante orar ante el central, representa la vida y la salud, el aquí y ahora. Reitero esto último para ti que eres nostálgico por naturaleza, que cada día al levantarte recuerdas el rostro de amado, para ti que no haces más que imaginar a los tuyos en un río bajo la sombra de los ocotes, a ti que extrañas el sonar de las guitarras y el canto del cenzontle, para ti que no dejas de morderte las uñas de tus sueños. Y para ellos, los que se desvelan pensando en el mañana, haciendo listas de pendientes para mañana, para los que siempre están en el futuro. El presente para los chinos es fundamental, lo podemos ver en sus acciones cotidianas, en su forma de vida.
En cada templo hay tres Budas, el más importante, es el central, representa el presente, el instante irrepetible en que la chispa de vida es un halo, un respiro, un aquí estamos. El Buda de la izquierda representa el pasado y el de la derecha el futuro, a todos se les debe hacer una reverencia, pero es muy importante orar ante el central, representa la vida y la salud, el aquí y ahora. Reitero esto último para ti que eres nostálgico por naturaleza, que cada día al levantarte recuerdas el rostro de amado, para ti que no haces más que imaginar a los tuyos en un río bajo la sombra de los ocotes, a ti que extrañas el sonar de las guitarras y el canto del cenzontle, para ti que no dejas de morderte las uñas de tus sueños. Y para ellos, los que se desvelan pensando en el mañana, haciendo listas de pendientes para mañana, para los que siempre están en el futuro. El presente para los chinos es fundamental, lo podemos ver en sus acciones cotidianas, en su forma de vida.
domingo, septiembre 10, 2006
Del parque del sol al Templo Lama
Isolda Dosamantes escribe esto a los 12 minutos del día fatídico 11 de septiembre, porque nunca, nunca se olvidará aquella mañana en que antes de salir hacia el trabajo, su abuelita le dijo ven Isolda a ver las noticias, ¡la tercera guerra…!,!Isolda están atacando a los gringos! Y sí llegué en el momento en que repetían las escenas del primer avionazo cuando cayó el segundo, y el escalofrío recorriendo la espalda y el no lo puedo creer, y el ya valió madres, el mundo está de cabeza y somos vecinos, y quién fue y toda la confusión (confusión porque había en mí una sonrisa de hasta que alguien los paró en seco) que me lleve a la prepa peje donde trabajaba y la incomunicación ahí, pues Santa Martha, aunque ya no era cárcel parecía, la altas paredes, los muros gruesos con olor a muerte, a llanto, a aquí alamejor era la mazmorra, y ahí en mi cubículo nuevo con los muebles nuevos, todo de blanco color hospital, no había teléfono, ni teles, ni Internet y todos queriendo que diera la hora de la comida para salir un rato y ver que pasaba , si seguían secuestrando aviones, qué pasaba. Y luego ya sabemos la historia, el terrorismo y el autoproclamarse EUdefensor del mundo y decir no a la ONU y empezar la ofensiva y los muertos, y la muerte que va con el autoritarismo de la mano, de la mano con la guerra, con la pobreza, con la ley del más fuerte. del yo mando. Ayer la ONU feliz de lograr acuerdos en Medio Oriente y que bueno, pero la cara del encargado de la ONU, era una cara que no era paz, era un rostro que sabe que andamos de patas, que el dinero maneja los rumbos que el petróleo, que las religiones. Y yo no debería estar hablando de estas cosas que a México no le importan porque sólo vemos pa dentro, porque estamos sumidos en nuestras grillas particulares que si este era del PAN y el otro perredísta, y el otro de la antigua guardia del PCM, que mira el video escándalo, que el otro fue priísta que mira aquel dinosaurio que se salió de los Picapiedra. Y debería estar hablando de que los plantones me molestaban como ciudadana y que al mismo tiempo decía, pues cada quien, y que me sorprendían algunas personas con su apasionamiento por el peje, y algunos taxistas descalificando ese movimiento porque su chamba era de los pantera de los ilegales y otro taxista feliz, “como que ya era hora de cambiar, ya le dimos chance a la derecha, ya logramos quitar al PRI, pues ahora que le toque a izquierda” y uno escuchaba versiones diversas de un lado para otro, los azules más serenos, los ciudadanos molestos porque para llegar a sus chambas costaba, yo debería decir que había casos incongruentes, que no había discurso, que todo sonaba a farsa, que unos por el hueso y otros por mantener la chamaba, yo debería decir que en mi hermoso México no miramos pa afuera, que llevamos años peleándonos, que ya basta de grillas, que hay que chambear, que el mundo es más grande, pero no puedo hacer un discurso, porque los elementos que tengo no tienen fuerza porque no soy amarilla, porque mi primer voto fue para Cárdenas, porque yo sí creo en las instituciones, porque fui liberal y soñé alguna vez con un país mejor, porqué lo intente como joven, porque me dí cuenta de que los viejos no se iban, no se irían, no se han ido, porque en México seguimos como en la época de los caudillos, mirando pa dentro, pero el mundo es más grande, pero el mundo es más grande, ya dice el dicho que los mexicanos andamos norteados, porque a poco no, Disney es muy padre, si que miramos pal norte y andamos desOrientados.
Y aún con todo el desbarajuste, y las tripas que no revientan con la incertidumbre de muchos días después de las votaciones, y con un presidente electo y un excandidato que quiere hacer una convención que me recuerda a Marcos, aún con todo esto y sin hablar de ello ayer hubo una noche mexicana, porque a los mexicanos nos gusta la fiesta, por el mes de la patria porque sí, y fue en un parque maravilloso, el parque del sol donde hay un reloj solar y un lago que tiene a la orilla una especie de canoa china que no es una canoa sino un pequeño bar con sauces llorones, con pescadores con cañas, y allí estaban Tato y Luis Lojero con otros dos músicos tocando sones y había tostadas a 15 yuanes y más europeos que mexicanos y todos hablaban de sueños, de proyectos, de trabajo e China y no se tocó nunca el tema México porque duele porque hasta acá hay dos versiones, dos posturas. Y había una familia hermosa con sus seis hijos y unos chinos practicando su español y unos pintores y todos estábamos alegres.
Y es que este blog no es de política y ya no puedo seguir porque para hablar del templo lama y del incienso hay que hacerlo con paz, con la tranquilidad que se respira en los templos en los ojos de buda y ahora solo recuerdo la mirad de los guardianas los que a la entra del templo tienen ojos enormes los que cuidan, y es que para hablar de los monjes con sus colores naranja y rojos y sus rezos con rosarios que no son rosarios y sus cantos y la gente que hace reverencias se necesita paz en el corazón y no tengo paz y es que México me preocupa, me preocupan los necios y la posible intolerancia. Y yo quiero hablar del templo y de las manzanas y de los inciensos y de las reverencias y decir que son tres budas que el del centro es el presente que el de la izquierda es el pasado que el de la derecha el futuro y decir que los chinos hacen reverencias al del centro, porque acá es importante el presente, y no puedo no puedo dejar las teclas, y quería poner fotos y que no puedo y que no quiero que ya habrá bloga para hablar del templo y del parque, que me despido, hasta luego.
Y aún con todo el desbarajuste, y las tripas que no revientan con la incertidumbre de muchos días después de las votaciones, y con un presidente electo y un excandidato que quiere hacer una convención que me recuerda a Marcos, aún con todo esto y sin hablar de ello ayer hubo una noche mexicana, porque a los mexicanos nos gusta la fiesta, por el mes de la patria porque sí, y fue en un parque maravilloso, el parque del sol donde hay un reloj solar y un lago que tiene a la orilla una especie de canoa china que no es una canoa sino un pequeño bar con sauces llorones, con pescadores con cañas, y allí estaban Tato y Luis Lojero con otros dos músicos tocando sones y había tostadas a 15 yuanes y más europeos que mexicanos y todos hablaban de sueños, de proyectos, de trabajo e China y no se tocó nunca el tema México porque duele porque hasta acá hay dos versiones, dos posturas. Y había una familia hermosa con sus seis hijos y unos chinos practicando su español y unos pintores y todos estábamos alegres.
Y es que este blog no es de política y ya no puedo seguir porque para hablar del templo lama y del incienso hay que hacerlo con paz, con la tranquilidad que se respira en los templos en los ojos de buda y ahora solo recuerdo la mirad de los guardianas los que a la entra del templo tienen ojos enormes los que cuidan, y es que para hablar de los monjes con sus colores naranja y rojos y sus rezos con rosarios que no son rosarios y sus cantos y la gente que hace reverencias se necesita paz en el corazón y no tengo paz y es que México me preocupa, me preocupan los necios y la posible intolerancia. Y yo quiero hablar del templo y de las manzanas y de los inciensos y de las reverencias y decir que son tres budas que el del centro es el presente que el de la izquierda es el pasado que el de la derecha el futuro y decir que los chinos hacen reverencias al del centro, porque acá es importante el presente, y no puedo no puedo dejar las teclas, y quería poner fotos y que no puedo y que no quiero que ya habrá bloga para hablar del templo y del parque, que me despido, hasta luego.
viernes, septiembre 08, 2006
Invitación Costarrica
Un homenaje a la amiga Delia es un homenaje al trabajo constante con las letras, con las palabras, con la vida. Que bien que se festeje a las personas cuando hay juventud, cuando hay sueños.
Delia Mac Donald y otras cosas


Ha sido una semana vertiginosa, el viernes pasado recibí la visita de uno de mis exalumnos de Hunan era, por decirlo así uno de los mejores de su clase, dedicaba gran parte de su tiempo libre a estudiar y eso se notaba en el incremento se su vocabulario, aunque como es muy nervioso y le gusta hablar rápido, no lucía mucho su nivel de español, en fin vino a casa para presenciar mi primer desaguisado con mi nuevo departamento, que si bien muy bonito no puede recibir visitas antes de las doce del día y las personas se tienen que ir antes de las once de la noche, tons uno se pregunta ¿es mi departamento o no? Si fuera mi primer año en China estaría verde, pero sé que hay algunas reglas, para m incomprensibles, que son normales. Me contaron que esta regla es nueva debido a que hace unos años los profesores metían prostitutas a sus habitaciones, huy perdón, hay que decir que en el discurso oficial no existen ni prostitutas ni homosexuales en este país.
Hablando de otras cosas, me da gusto que las amigas poetas trabajen y que hasta les hagan homenajes, tal es el caso de la poeta tica Delia MacDonald, que además, se ha convertido en una narradora, que por lo que me chismearon, es tallereada por la gran escritora Tony Morrison, de quien soy fan desde que me la presentó (por así decirlo) Felipe Alcántar, el famoso pintor originario de Chihuahua, Chihuahua, ha que delicia leer Ojos azules, esa fue la primer novela que leí de Morrison, recomendable siempre para todos los lectores, la premio Nóbel es maravillosa.
Para finalizar esta entrada de notas breves he de comentar que en esta universidad hay alberca, y como soy medio sirena seré feliz, que en México las cosas están verdes, entre un azul que pone amarillezco a los soles, que estar en México sólo me produce nostalgia perezosa, que mis nuevos alumnos son muy divertidos, que amo a mis sobrinas, que el otro día me dijeron que tenía unas hermosas sandías, que me ruboricé, que me ataque de risa cuando repitieron mirándome…a los pies ¡que bellas sandías tiene usted! Y contuve la carcajada diciendo, si, gracias son sandalias, que Estrella del Valle tiene un blogg familiar de envidia, que tengo sueño pues son las dos treinta y cuatro de la madrugada del nueve de septiembre de 2006 y me voy a dormir.
P.D. Las fotos: Alfonso, mi alumno chino de Hunan vestido de rojo con otros dos latinos, otoño de 2005, invitación al homenaje de Delia, Isolda en HoHai, primavera de 2005
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