lunes, enero 17, 2011

Memorias

Llegaron también a mis manos dos excelentes libros de memorias: el primero es un libro editado en blanco y negro en dónde se rescatan una serie de fotografías del municipio de Tlaxcala, no recuerdo muy bien el nombre pues sólo le eche un ojo en la escalera de la casa en Tlaxcala, no me disgustó de entrada, a diferencia de los comentados ayer hay mucho más trabajo editorial y más cuidado, si no recuerdo mal se llama Memorias del municipio de Tlaxcala, aunque ya tendré tiempo de comentarlo con calma, si llega finalmente a mi biblioteca.


El otro, aunque suene a propaganda por ser el que hizo mi comadre, la madrina de Yuuki Federico también comienza su título con la palabra Memorias, sólo que tiene desde el inicio un giro poético que lo hará un libro inolvidable para el lector, para el ama de casa, para el Chef profesional, para el coleccionista, para quien sabe degustar la imagen, el dibujo, es un libro hecho arte en el que participan artistas plásticos, alquimistas de los sabores y escritores. El libro se llama Memorias en mole de olla, Cocina y Revolución en Tlaxcala.

El libro abre con un prólogo de Cristina Barros y Marco Buenrostro que remarcan en su texto que la cocina que leeremos en el libro surge de "un profundo conocimiento de la naturaleza", claro de los ancestros que preparaban estas recetas. Después del prólogo, la coordinadora, que además es la que ideó este libro Helena Hernández de Valle-Arizpe, no da las razones que la inspiraron a escribir las recetas y a brindarnos este legado histórico, el texto es sugerente y se titula "De la adversidad al fogón", encontramos en el libro una serie de retratos como un homenaje a quienes desde el molcajete o la cocina de humo compartieron sus recetas o historias culinarias en la investigación que realizó Hernández de Valle-Arizpe. Las recetas llegan después sugeridas de acuerdo al utensilio básico de preparación: el molcajete, el comal, la olla, la cazuela y el vitrolero, en la parte del molcajete encontraremos todo tipo de salsas picantes, en la bola, los caldos y tlatapas, en la cazuela, conejo al pulque y el mole de fiesta y en el maravilloso vitrolero el fantástico Verde Tlaxcala, receta familiar o de boca en boca que ahora nos comparte Helena. En este maravilloso libro, encontramos también textos que van de lo histórico como el "panoráma político y social de Jaime Sánchez, otros que hablan de lo culinario y la cocina con un toque maravillosamente literario como el de Efrén Minero y el además divertido "Casi como volver a casa" de Alán Cervantes.

Gráficamente también es una obra de arte, de por si ya las letras y contenidos hacen ya un libro de colección el hecho de que los retratos sean de los fotógrafos Athi-Mara Magady y Abel Benítez, las acuarelas de Enrique Cambrón Tello, la pintura de potada de Katsumi Kurosaki así como los dibujos y grabado de la propia Helena Hernández del Valle-Arizpe, nos habla de una calidad indiscutible.



Por otro lado, ayer se llevó a cabo la presentación del libro de poemas Al-eros de Mario Islasainz, es un viaje al erotismo que vale la pena recorrer, se funden en este el aroma a tierra húmeda y a moho, la neblina, subiré la reseña en otra entrada.

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