miércoles, noviembre 29, 2006

Reflexiones

Hoy tuve una clase aburrida, es uno de esos días en que has prparado un tema, los estudiantes tienen que leer sobre él, y nada sucede, te la pasas traduciendo las palabras difíciles y al final no ha sucedido nada, el sopor de la calefacción se hace insoportable, no sabes como cortarlo pues te das cuenta de que hablas un poco al vacio, y no es que el tema no sea de actualidad, pues hablamos de un problema social del que las mujeres jóvenes chinas no se escapan: de la anorexia. Quizá es tocar un poco la vanidad, o alamejor es el querer negar este tipo de probelemas en la sociedad, no parecía funcionar muy bien, el texxto fue tomado del último número de la revista Siempre, que aunque no esté de moda me mantiene informada sobre los nuevos títulos de la literatura mexicana y de paso me da una embarrada de los problemas sociales de México, pero ese no es el asunto, sí en cambio la cerrazón de mis estudiantes para hablar sobre este tipo de problemas, en transcurso de la clase surgio el concepto de malinchismo y se me ocurrió decir que un poco al igual que los mexicanos, los chino son malinchistas, uff, quería desaparecer pues como que no les gustó mucho, sin embargo, es cierto. En muchas ocasiones he visto a una china despreciar a otra y preferir al extranjero, aunque quizá tienen razón con respecto al término, pues creo que quizá sólo puede ser utilizado con respectoa a una conducta social de los mexicanos, además la sociedad china tiene otro tipo de comportamiento al respecto, si por un lado coquetean con el extranjero, por el otro lo mantienen al márgen de su sociedad, quizá por la dificultad de la lengua o por desición más bien propia, hasta aquí esta reflexión, regresemos pues a la negación de problemas sociales como la anorexia, la prostitución o de realidades como la homosexualidad, sobre la anorexia, sé de buena fuente el caso en que una estudiante de español que casi muere debido a este problema, asistía a clases pero cada día su rendimiento era menor, se hablo con los profesores chinos exponiendo el caso, y claor la negación, ¿cómo puede tener esta enfermedad? En Chinano suceden este tipo de cosas, más bien son occidentales. La realidad es que la globalización se vive en este país de manera rotunda y en primer lugar llegan nuestros “defectos” occidentales, el consumismo por ejemplo, que son rápidamente asimilados por la sociedad joven de este país, sin embargo no admitidos como realidades por las instituciones. En cuanto a la homosexualidad, se dice que “no existe en este país” al igual que la prodtitución, la realidad es otra, sé por ejemplo que un estudiante hizo un blog en el que se vestía de mujer y defendía su derecho a la sexualidad homosexual y fue reprimido, o quitaba su página de internet o se iba de su universidad, opto por lo segundo, y en cuanto a la prostitución, basta salir a la calle para ver atestados los lugares de mujeres que atrás de la puerta de su estética, esperan en minifalda, mienttas tejen, un cliente; otras y otros se arremolinan en los bares, en espra de un cliente o lo buscan, el otro día me sorprendió una chica ofreciéndome sus servicios en el baño de mujeres, vaya sorpresa que me llevé cuando me dijo en in inglés medio rarao, me gustas mucho, es la primera vez que alguien que ejerce este ofico tan antiguo se me ofrece, entonces abrí bien los ojos y me percate que la menos un 20% de las chinas que estaban en esa discoteca eran colegas de oficio, sin embargo este tipo de actividades, no sólo están prohibidas por el gobierno, sino negadas por los propios ciudadanos, no importan que sean jóvenes, como me sucedió en clase, simplemente son asuntos de los que no se habla, me sucedió lo mismo el otro día que les dí a leer en cuento que habalaba sobre el acoholismo, ¿será que tampoco existe ese problema?

martes, noviembre 28, 2006

aquí ya es miércoles

Fue un día en el que las horas parecen irse de tus manos, agua que fluye en el instante, fui al sastre, al sastre de mi amiga para hacerme un abrigo, me generó un poco de confianza, se me hizo barato cuando pregunté el costo me tomaron las medidas, encargué de paso un pantalón, pregunte el costo total y para mi sorpresa el costo del abrigo se había duplicado, reclamé, sentí que me querían ver la cara, el sastre aprovechó al traductor y el traductor era un estudiante que, en vez de traducir hacia sus propias interpretaciones o traducciones, me moleste bastante, un abrigo que me iba a costar 200 yuanes me salió en 350 con todo y regateo, pues mi interlocutor se tomaba atribuciones de intérprete, “dice que quiere ser tu amigo, eso no es un negocio” ¡va! hubiera preferido ir sola, no me gustan los traductores cuando, no entienden nada y además se toman atribuciones de pensar, tendré que organizar una clase sobre traducción , salí perdiendo pues como es un estudiante me daba pena ponerme necia con el regateo, además se puso de parte del sastre, esta vez en vez de salir contenta de hacerme un abrigo, salí con una cara de enfado, con esa sensación en la punta de la nariz que te hace sentir enojada, como si de pronto se estirará a su máximo ¿será verdad que la nariz nos crece con el enojo, con el mal humor silencioso, callado? Salí con la certeza de que me habían robado, de que me estaban robando y esa sensación no se me quitó en toda la tarde, después decidí dormir una siesta que se prolongó sin darme cuenta, dejé plantado a mi intercambio de chino y no fui a mi clase de yoga, por la noche, trabaje un poco en mis estudios de lingüística y otra vez, por desgracia me dormí hasta las cinco de la mañana, así que hoy también parezco un zombi de Zaguayo que da clases.
Hoy me despierto con la noticia de los jaloneos en San Lázaro, con las cartas de las mujeres en la Mixteca, allá en Huahuapan temerosas por la violencia, con la incertidumbre de sus compañeros de lucha, con los análisis de los periodistas que señalan a Ulises Ruiz, con la lista de nombres en el gabinete político de Calderón , con un México que parece agua para chocolate, que parece olla exprés, con un México que parece estar entre puras incógnitas.

Otra felicitación

En horabuena por Alejandro Tarrab, que según me dicen presentará en próximos días su libro Litane, esperemos tener el placer de leerlo.

Samuel Ahuactzin Cuecuecha

Qusiera mandar una felicitación a Samuel Ahuactzin Cuecuecha por su premio en la bienal del estado de Colima, da gusto que los coterráneos que se dedican al arte sigan adelante.
Desde aquí un abrazo bien fuerte a Samuel.

lunes, noviembre 27, 2006

un paso, dos

Caminar simplemente soñando, en busca de una tarde, de una lluvia, de unos pasos que jamás han tocado tu memoria, caminar contra el viento, entre la niebla, tomar una callejón a ver a dónde va, andar los basureros, los puestos de comida, las tiendas siempre abiertas, ver a las putas en sus salones de belleza, comprar por compulsión una película, seguir la ruta como si supieras un destino, perder la tarde entre tus pasos, pasar a un restaurante, cenar algo, querer hablar con alguien, ver en tu sombra un buen aliado, hablar entonces sola y en silencio, cantar mejor sin sobresaltos, pensar en una bici, recordar un río, asirte de su imagen, ser una estatua de la tarde, un paso sin un rumbo, una memoria que regresa lentamente hacia unos brazos.

domingo, noviembre 26, 2006

Algo bello

Una vez, me mandaron flores, con faltas de ortografía.

Otra vez

Ayer por una China,
en el 2000 por una violonchelo,
y mi primer amor
por una cafetalera millonaria.

Candidez

Las trenzas en el suelo,
las rodillas raspadas,
la manzana perdida,
una lágrima,
los golpes, en sólo dos palabras,
me han hecho resistente,
fría,
temerosa,
desconfiada,
pero sigo teniendo la ingenuidad de los 18.

Adivino

Adivino la mentira
en los ojos
de los hombres.

Mal día

Ayer quedé con un amigo que sólo conozco por Internet, de ir a su casa, se llama Antonio y escribe, lleva muchos años en Beijing y digamos que en asuntos chinescos y de extranjería por este país es un viejo lobo de mar, me invitó a comer, quería presentarme a su mujer e invitarme a su casa, yo tenía muchas ganas, aunque su casa está del otro lado de la ciudad, así que como a eso de las 11 me alisté para salir, se me había hecho ya tarde pues debía haber salido máximo a las 10:30, por aquello de las distancias, cuando al final llegué a mi destino, la Universidad de Pueblo de Beijing, que creen, no llevaba mi celular y por lo tanto el teléfono a dónde debía llamarle, sólo a mi me pasan estás cosas, en fin que, no me quedó de otra que deambular por esa zona de Beijing, regresé a mi antiguo café de Beiwai, comí una pizza, perdí el tiempo un poco y regresé a casa, sin darme cuanta se me había ido todo el día, ahora tengo que trabajar y no puedo concentrarme, tengo una pena con Antonio y su familia, vaya tanta que me dá hasta vergüenza llamarle, pues de cualquier manera los dejé plantados. ¡Ouch!

La musica disco, ni en depre entra.

Me fui a bailar, una discoteca, bailé como si tuviera que exorcizar un mal agüero, me tomé una cuba totalmente aguada, me aburría, nunca ha sido mi ambiente. Atravesé la calle, busqué un antro de rockeros, me sentí bien, bebí un mojito y disfrute de una buena exposición de fotos en platino, demasiado conceptual para mi gusto, pero buenas.

Quizá investigue quién es el dueño y así poder invitar a mis amigos, a Miguel Benavides, que si no es el mejor fotógrafo del mundo, sí es mi amigo y quisiera tenerlo cerca, además, tiene talento.

sábado, noviembre 25, 2006

Yo acá


Pues sí, no soy de palo y aunque sabía que era algo que quízá no duraría, el mucho más chico que yo, las diferencias culturales, mi pésimo inglés, lo extraño de sus negocios, mi delirio por los artistas, pues sí, me puse triste y casi lloro el día que mandé el mensaje de adios hasta la vista y claro el orgullo de porqué con una china, y el coraje de haberme involucrado, pues, sí, no soy de palo, me puse triste y hoy llovió en vez de caer nieve, pero me ire a un bar, a ver quién me acompaña.

Ayo allá, yo acá


Llegó un día, con su sonrisa enorme, traía la unos trastes y la cena, arroz y pata de puerco en una deliciosa salsa de jitomate, comimos en silencio, con las manos que parecían hablar de la de la distancia, me dijo que se iba, que iba de viaje por negocios. Nos fuimos a bailar, parecíamos dos enamorados, lo estábamos, sus manos no soltaban mi cintura y de de pronto nos sumíamos en el beso, uno detrás de otro anunciando la partida. Antes de que el sol despuntara nos despedimos, me trajo a mi departamento y se fue. Semanas después regresó un poco cambiado, no llamaba con la premura de los meses pasados, me invitó a cenar y me pidió vivir juntos, quería casarse, le dije que necesitábamos más tiempo, que no estaba segura, que no era tan sencillo, volvió a irse de viaje por negocios, es la fecha que no sé de qué son sus negocios, sé que dejan dinero pues le gustaba invitarme a lugares bastante caros en Beijing, supe que regresó, no me ha llamado en semanas, también supe que ahora vive con una china.

jueves, noviembre 23, 2006

Oscuridad

En México amanece, acá ha llegado la oscuridad de la tarde, a las cinco anocheció y son las seis, parecen las 12 de la noche, el frio está tremendo, me dicen que me cuide del famoso pekinazo, ya lo viví y sé el remedio, salir, tomar el aire, ir a cenar, irse de fiesta, dejar el armario y la cocina, buscar la calle, las personas, andar el viaje, besar unos labios que te quemen, es de tarde y el cielo es una nube oscura, las calles son bocas de lobo, hay que dejar la alcoba, los pensamientos de que en México amanece y hay problemas, que en Oaxaca no hay paz, que San Lázaro es un punto rojo, que todo anda de cabeza.

miércoles, noviembre 22, 2006

Vigilias

Ayer estuve mareada, me asusté como un ratón ante la escoba que lo amenaza con matarlo, tan mareada que no pude dejar de hacer mis cosas por el miedo a que regresara esa sensación de vacío, ese vértigo diferente que carcome, yer entre ese deambular diario el tiempo se fue de prisa, salir de un salón entrar a otro, comer algo, salir de casa llegar a otro salón en que los cuerpos danzan, llegar tarde, corriéndo, salir con el cuerpo sudoroso al tiempo helado de seis gradoa bajo cero, llegar a ver la tele, a cenar lo mismo que comiste a sumirte en el cansancio que te duerme frente al televisor, ver un monton de papeles, todos pendientes y saber que no harás nada, no puedes, el tiempo te consume en su cansancio, soñarte en un cenzontle volando por entre las casacadas de un paraje que sólo tu conoces, despertar con el grito de un actor que es asesinado en la película, ponerte la pillama, mirarte desnuda en el espejo, acariciar tis formas y abrazarte de esa soledad que a veces cansa, beber algo caliente irte a la cama para dar vueltas ante un insomnio que nombra voces en tu cabeza hasta caer rendida, escuchar el despertador e irte a clases toda bella, toda tú, con la sonrisa descansada y el rostro nuevo, mejorado, el rostro que no deja de decirte, un salón, otro, camina.

Mareos

Estana dando clase, un grupo de muchos estudiantes, son de primero, sentí de pronto que iba a desmayarme, pocas veces esa sensación de contrólate o te caes ha vivido mi cuerpo, hoy a unos minutos de que la clase se acabará y cuando mi tío Ángel yacía en su cama, muerto y de pronto parececiera que me hizo una mueca, recuerdo que mi abuela dijo, mira se ha movido su cara, era cierto, pero yo tenía que tener control, entonces le dije: abuelita, mamá angelita, estás muy nerviosa, eso es todo, mentras tanto respiraba y me decía como huy en clase: control Isolda, respita, contrólate.

martes, noviembre 21, 2006

Religiosidad Chinesca II: El nacimiento de Sakyamuni



El nacimiento de Sakyamuni


Una hermosa mujer, reina de un paraje en el oriente dormía, entre sus sueños sintió como un elefante de seis colmillos entraba en su vientre, entraba con sus seis paramitas, sus seis colmillos, sus seis perfecciones, así fue como entre sueños la reina quedó embarazada y dio a luz al príncipe heredero del país Kapilasthu en antigua India.

Cuando nació Sakyamuni, dio siete pasos hacia los siete puntos cardinales y a cada paso. como por arte de magia nacía una flor de loto que iluminaba el paisaje de la tarde, siete lotos, siete flores sagradas del budismo,no, no era normal en un bebé, sin embargo había sido engendrado por un elefante de sesis colmillos y no sólo caminaba, además hablaba, mientras esto sucedía seres celestes cantaban e interpretaban música.


Se cuenta que cuando Sakyamuni era un niño realizó cuatro paseos y en ellos vio, a la gente que arrastrada por la fuerza de sus actos derivados de sus deseos, de su ignorancia de sus pasiones, hacia actos y recibia el efecto de sus actos, después de visitar la ciudad por cada una de sus partes amuralladas, Sakyamuni abandonó la corte y su familia, se convirtió en asceta, vivó de las limosnas, practicó el ayuno y no usó ropa de príncipe, parecía un limosnero. Durante seis años, hizo estas prácticas de automortificación, imitando a los ascetas.

En aquella época había 96 escuelas religiosas y Sakyamuni, estudió´y aprendió de los grandes maestros de la época, después dudó de sus prácticas bajo un árbol de Bodhi donde cayó en una profunda meditación, recordó entonces sus existencias pasadas, observó como un grupo de viajeros hambrientos miraban suicidarse a un elefante para alimentarlos, descubrió la verdad y casi moría en el ascetismo cuando dos pastoras le dieron de beber leche y de comer mijo, entonces se dio un baño y sí, se iluminó.
Así, entre elfantes y lotos nació el niño que a los 35 años e convirtió en un santo que nunca moriría, Buda, el despierto, el iluminado.
Y por arte de magia por la noche los Aluches me jugaron travesuras, sonó el teléfono una y otra vez, era el novio, no novio que de pronto entre su borrachera de tequilas o mezcales, a saber, recordó que estaba en oriente, me sorprendió tanto la llamada que no pude articular palabra, si todo está bien, estoy contenta, yo también, no sé si debido a las bajas temperaturas mi corazón era de un frío que te consterna, o la sorpresa inesperada de una llamada de alguien, que aunque quieres, se ha ido alejando de de tu piel, de tus sueños. Todo está bien, le dije, no quería herir, no quiero, pero la verdad es que todo se ha violentado, que mi piel está hirviendo y que el frío, que cada día baja un poco, me hacen sentir la necesidad de un fuego, y él no está desde hace mucho y yo, y yo no sé, no quiero esperar.

20 de noviembre

sábado, noviembre 18, 2006

Salí


Tuve que salir, llegue tarde a yoga pero me hizo sentir bien el poder desprenderme del frío y de mi pereza, me fui de compras más tarde, ahora regreso para seguir dándole al trabajo, comí un deliciosos arroz con camarones, un chino quiso invitarme la cena, pero funcionó mi cara de no entiendo nada y me deshice de ese pretendiente que estaba ahogado en alcohol, en ese momento me acordé de Ayo que hace días no me llama y me indigné, ¡Va! Que necesidad tengo de sentir incertidumbre, ansiedad y enojo, le escribí un mensaje y lo mandé por un tubo, me preguntó para qué tanta molestia de regalos y llamadas si sólo quería pasar un buen rato, era más fácil seducirme y desaparecer, claro está, no hubiera sucumbido, pues andaba en una onda espiritual, o como se llame a eso de preferir estar sola que andar de brazos en brazos, ahora estoy hecha un desastre, se rompió mi equilibrio. Quiero una cerveza, un ron, unos brazos, otros brazos.

Invierno

Es invierno y mi cuerpo lo resiente, por más que como zanahorias y bambúes, que alejo de mi las galletas pareciera que me pongo gorda gorda como oso, he tenido que ponerme la ropa de invierno, unas mallas y una playera con bolitas calientes que sofocan dentro de casa donde puedo caminar desnuda y luego la ropa y después dos suéteres aún delgados y la chamarra enorme que me hace sentir como una bola rodante con patas, lo peor es que es tanta ropa la que hay que ponerse para salir que me da flojera, mucha flojera abrir la puerta bajar las escaleras de mi tercer piso, caminar el pasillo, salir al viento que cala, ponerme el gorro, los guantes y caminar a paso rápido hacia el supermercado, o el restaurante o la clase de yoga o el taxi, me pesa el cuerpo y la ropa como si fuera un lastre y quiero ser luciérnaga, pero en china no he visto luciérnagas, será que no existen, que me falta dar una vuelta por los maizales. Creo que estoy enojada por haber sucumbido a los besos de Ayo, no lo conozco, no sé que piensa, no quiero verlo y cuando no llama lo extraño, cómo se puede uno enamorar ¿estaré enamorada? así, sin darse el tiempo de conocer al otro, de la nada, será que realmente lo quiero o es el invierno y la soledad de años los que me hacen evocarlo en las tardes frías, ¿Qué carajo es esta sensación de alcachofa, marejada, lluvia, torbellino y soledad? ¿Por qué estando tan bien en mi celibato escogido, tuve que sucumbir a sus besos? ¿Cómo borrar todas las cicatrices de antes para alejar los miedos, las comparaciones, los lugares comunes? Es invierno y parece que un lastre me acompaña, son cicatrices que supuran de pronto, es el saberme lejos de mi entorno, no sé que es, quizá los calcetines sucios por el cuarto me hacen sentir así, los papeles acumulados, los libros inéditos que me dan ganas de aventar al basurero, esta inmovilidad que me tiene atada a cuatro paredes por el frío.

viernes, noviembre 17, 2006

Dolor de espalda

Ayer, otra vez me acompañó la danza, recordé el dolor de espalda, doctor de bailarín dijeron los médicos, dolor que curó el Men, con un mango serenado que comí antes de una siesta profunda mientras mis amigos curiosos de las predicciones del maíz, eran consultados por el Men, o guía, o brujo, o hechicero, en maya Men. Cuando desperté ellos se habían ido, fueron a un río a contar sus peripecias, el Men , en su choza de casa me ayudó a levantarme de la hamaca y me invitó a sentarme en un petate, allí soltó los maíces y miró mis manos, luego me pidió que me acostara y comenzó a masajear mi estómago, decía que tenía mal el ombligo y que por eso me dolía la espalda, era un dolor intenso que picaba y me ponía de mal humor, un dolor que me hacía arrastrarme en el piso, que se me calmaba un poco cuando me pegaba en la espalda, entonces en esa época yo me restregaba en las paredes, me acostaba en el piso y subía las piernas, el Men esa mañana parecía meter sus manos dentro de la piel, no, no dolía pero era una extraña sensación de sentir unos dedos tocando por dentro, tus intestinos, tu estómago, tus vísceras, después de un rato me pidió que me incorporara, me senté, le pregunté curiosa que qué decían los maíces, me dijo que no era necesario, que ayer me había leído las aguitas, que eran una especie de canicas y es que unos días antes el Men había ido a Bacalar para atenderme, me lo había recomendado Ramón Iván Suárez kaamal pues logro que los traviesos Chanekes que invadían su casa un día la abandonaran, y es que los Chanekes me jugaron bromas hasta a mi en mi estancia en Bacalar, Victoria Santillana recoge la historia e uno de sus cuentos que aparece en el libro que publicamos a la limón: Bacalar sueño de agua. Les decía el Men, había estado en mi búngalo, con una garra de águila me había tocado el centro de la frente, todo me dio vueltas como en un remolino, como cuando tienes fiebre y todo es más rápido y las cosas se mueven y giran, cuando abrí los ojos estaba recostada en la cama y el Men decía cosas en maya, luego me leyó las famosas canicas que yo había tocado y preguntado en silencio alguna incógnita de mi vida, hablaba lento y con metáforas, como si fueran proverbios que llegaban de lejos, de una voz más allá de la humana, me dijo entonces lo del ombligo y me pidió que fuera a su choza para curarme, no lo dudé, sabía que lo haría, me daba confianza, mis amigos después de contarles lo de las canicas decidieron acompañarme, él lo sabía, nunca supimos cómo, lo sabía y eso nos confirmó sus poderes mágicos, sus capacidades videntes; así que cuando llegamos a su casa a las seis de la mañana, nos esperaba con tres mangos serenados, me pidió que descansara en la hamaca y a pesar de que yo quería saber qué les decía caí e un sueño profundo, hoy lo recuerdo pues ayer en medio de un cumpleaños una bailarina, exbailarina, de esas de verdad que siempre quise ser, me hablo de sus dolores, de la espalda y las rodillas, de sus juanetes, de la tristeza que le causa dejar la danza, de que la profesión es corta y tiene que dejar los escenarios, del cuerpo que reclama el ejercicio y al mismo tiempo dice, mira lo que me has hecho, por supuesto le hable del Men y por supuesto alguien dijo que no había comparación, que no es lo mismo bailar cuatro años que cuarenta, lo sé, pero no pude evitar el Callejero de jalapa y mi traje de muerte, o bailar Ellas danzan juntas recordando la Plaza de mayo, ni a mi maestro Carlos Sánchez, que me inculco, no sólo el amor por la disciplina sino a saber contemplarla a ser un público, de ella y también claro al cubano Jesús, al “la Libertad” a Verónica Rascón que tenía una visión de la importancia del arte en la comunidad, a mis amigos bailarines tardíos, Gloria Miravete, Cinthia Boziquián, a Felipe Alcántar que entre sus cuadros maravillosos pues es pintor, bailaba y a mi querido siempre Miguel Benavides que es coleccionista de arte y hasta puso una galería allá en el pueblo de Apizaco, donde la danza volvió a tocarme y pisé de nuevo un escenario.

martes, noviembre 14, 2006

Danzas mexicanas en China


Sí, me gusta la danza y los colores, me gusta ver el ballet y las formas, me gustaría haber sido un cisne, el cisne negro, el que despierta en duermevela en brazos del amado, me gusta la danza contemporánea, la técnica grahamm, la cubana, me gustan también pero en menor grado la danza folclórica, quizá Tlaxcala, y Veracruz sean mis preferidos, y por supuesto disfruto los huapangos, emocionada por los trajes de colores y luces fui a una muestra de danza tradicional mexicana, los chicos bien pero muy jóvenes, apenas lograban transmitir, tímidos, la expresión festiva de estos bailes, la música demasiado fuerte y repetitiva terminaron por arrullarme y como tenía varias desveladas atrasadas, los ojos se me cerraban, me daba un mucho de pena que me pasara esto mientras mis invitados, veían emocionados por ver algo diferente, pensé que lo decían por cortesía, no lo sé y no lo preguntaré, creo que algunos vieron como me acurrucaba sin darme cuenta y de mis cabeceos y es que eso de estar enamorada o como se le llame a eso de cuando uno piensa y piensa en el hombre moreno que vive cerca de tu casa, lo que es cierto es que ¡ah! los hombres son maravillosos, pero como quitan el tiempo.

viernes, noviembre 10, 2006

El hurto


Hace un mes que hago yoga, me gusta mucho pues a diferencia de la yoga que yo conocía, la yoga de oriente se parece mucho a la clase de danza contemporánea de Grahamm (no sé si se escriba así), la danza es como mi otredad, lo que siempre quise ser fue bailarina, mi primera clase de Ballet clásico fue como a los cinco años, la maestra era poblana y en su casa tenía instalado un pequeño salón en la calle de Guridi y Alcocer en el centro de Tlaxcala, junto a su casa había, creo que todavía existe una tortillería, donde después de la clase, mi abuelita pasaba comprar las tortillas y nos comíamos un taco con sal, me gustaba mucho ir a la clase, mi compañera era mi gran amiga Bony, no sé que habrá sido de ella, era muy inteligente y alegre, su padre era militar y cuando no estaba, nos la pasábamos muy bien en su casa que estaba en una zona militar, en esa calle tuve mi primer accidente, del que me acuerde claro, me arrolló una bicicleta, también junto a Bony, cometí un primer hurto travesura, pues como a los 8 años, íbamos juntas a natación, y ese día no sé nos tardamos mucho en cambiarnos y cuando salimos. no había nadie. Todo el deportivo era un mundo por descubrir, recuerdo que nos vimos un enorme pasillo y fue como si nos atrajera, era un pasillo misterioso y caminando por él descubrimos el kinder, la guardería o lo que sea, la puerta estaba abierta así que entramos y nos pusimos a jugar, había un mundo de cosas maravillosas, plástilinas, crayolas, lápices, de colores, sacapuntas, cuadernos, rompecabezas, globos, chaquiras y un una caja de primeros auxilios que abrimos para tomarnos un mejoradito, nos gustaban los mejoraditos y en la escuela, que era de monjas, desde que nuestros padres descubrieron que nuestro pofe de segundo se dormía en clase, íbamos al colegio esperanza y pasaba un camión por nosotros y ya no teníamos compañeritos, sino éramos puras niñas y los juegos eran diferentes y ya no teníamos novios que nos regalaran una torta en el recreo, pero en la escuela de monjas descubrimos los mejoraditos e inventábamos siempre un dolor de cabeza o de muelas con tal conseguir uno. Esta vez teníamos una caja y casi nos peleamos por ellos, en fin que nos toco la mitad y la mitad y como sobraba una barrita, esa la dejamos en el botiquín, sin darnos cuanta el día había pasado y nos dimos cuanta que comenzaba a oscurecer, nos dio miedo pues de pronto nos dimos cuanta de que estábamos solas y encerradas en el deportivo, metimos presurosas un poco de todo en nuestras mochilas y buscamos la salida par intentar salir. Estaba cerrada y de pronto todo era oscuridad, parecía que los muebles os perseguían y enormes ojos nos miraban, queríamos regresar las cosas, de pronto en la calle estaban nuestros padres, gritamos y lloramos para que nos vieran, al fin nos vieron, aún tuvimos que esperar mucho tiempo para que alguien llegara a abrirnos, cuando salimos todo fue regaños y más cuando se enteraron de nuestro hurto. Me castigaron por primera vez, como estaba mi abuelo el castigo fue, parada en una esquina tenía que aprenderme el padre nuestro en francés, aún me acuerdo de, él, pero esto que tiene que ver con la danza, nada, simplemente que Bony mi amiga de la infancia fue mi primera compañera de ballet, y que a esa edad ví por primera vez El lago de los cisnes en el maravilloso lago de Chapultepec. Hoy iré a bailar, no ballet, no contemporáneo, iré a un antro de salsa.
Foto: las dos Isoldas en un antro de salsa.

martes, noviembre 07, 2006

Hola

Simplenete un saludo para todos los que aparecen son sus hermosos comentarios, o simplemente saludando, desde hace varias semanas , puedo publicar pero no acceder a los blogs, eso esterrible, pues como algunos saben estaba comenzandoa utilizar otro blog como experiencia didáctica, y además estaba muy feliz leyéndolos pero me es imposible por el momento, mientras tanto y puedo verlos quiero mandarles simplemente un saludo.

Un día más de periódicos

Cada vez entiendo menos al mundo, cada día que abro el periódico y veo repetida innumerables veces la palabra muerte, algo sucede dentro de mí, es como si cada vez que se escribe la tinta se acabara, como si el ángel hubiera decidido abandonarnos, como si a través de la ceguera de los otros como si fuera una rendija pudiera ver las la luz de cada ser, como se incendia con las voces. De pronto dejo de pensar en la injusticia y la lucha y sólo pienso en la palabra muerte que se va apoderando de los diarios, parece que una muerte llama a otra decía mi abuela, eso dicen en el pueblo que nadie se va sólo que se van jalando unos a otros, pero en la tierra estamos confundiendo la palabra, hay otra, la que nombra lo sucede en las plaza con palos, macanas, bombas piedras y armas, a quién le importa el bando, cada uno se va convirtiendo en muerto, en asesino. Asesino, esa es la otra palabra que se nos va borrando, esta vez no es serial, está ofuscado por el odio de los años, por que le han sembrado, por la injusticia de no tener pal pan, está sembrado por sus tardes al sol entre las milpas, por el de junto que le habla injusticia, pero el de junto, no está, ese descansa, el de junto muchas veces tiene la capacidad de olvido, pero el otro, los muchos otras no piensan un segundo, se ofuscan, sacan sus palos, quieren morir como guerreros como héroes, pero no es una película gringa, y no hay rambos, sólo hay muertos y asesinos, asesinos muertos y vivos y más muertos. Estamos en época de incendio, por nuestra sangre corre la memoria y basta un fósforo encendido, para que se derrame un pueblo entre sus sangre. En el periódico, si quitamos los nombres de países, podemos ver las muertes como puntos, cifras, letras que se juntan y la nombran. Cada vez más le tengo miedo al mundo.

sábado, noviembre 04, 2006

Duermevela

Estoy en la duermevela que permite que luz dañe mis ojos, es el invierno que acerca, hoy el día resplandece y el viento, el viento silba su canción de últimos días de otoño, en los parques que miro desde este edifico, las hojas son una alfombra que se ilumina de colores, los árboles se van quedando huérfanos, sus ramas caen diligentes ante el paso rotundo de la ventisca, cambia el paisaje como de ropa el bailarín, hoy el día tiene un traje de luces en naranja, es el torero que llama hacia el invierno. Hoy parezco flotar como la hoja de cinco picos que se desliza, soy tan frágil que un pequeño soplo, me devolvería la mirada, esa mirada clara, la estrella robada de mi frente, esta mañana soy transparente y mis palabras son sólo un canto que murmura, hoy la vigilia me entreduerme pensando en volar, en ser la hoja por donde se desliza el viento, la que cae lentamente en asfalto, la que toma la niña para su álbum de botánica, soy del color de la pitaya, de la tuna que es rosa del nopal, soy el fantasma de mis sueños, soy la que danza con las manos sobre la tinta, la que tiene alas y vuela y en vuelco del vuelo se despierta.

viernes, noviembre 03, 2006

Mirar sin nubes


La fuerza de una lengua no consiste en rechazar lo extranjero,
sino en asimilarlo.

Edgar Allan Poe

Porque aprender yoruba, quizá tenga sentido, es tan difícil dar la vuelta
a todos las estampas clavadas cual cuchillos, quitar de mis ojos las lágrimas calladas, poder mirar sin nubes, es como quitarse la piel, las cicatrices, las máscaras que cubren y defienden, es quedarse indefensa ante otras garras y uno no quiere, no quiere nunca más ser presa y ser golpeada. Quizá aprender yoruba será magia.

Entre dos

Pintura de Sarahy
Desnuda entre tu piel


Acá entre nos te digo
que me duele la distancia,
si tan solo tuviera alas,
podría mirarte cuando duermes,
ver tus zapatos en el suelo,
tu desnudez al alba.
Acá entre nos te digo
que tus palabras son capaces
de hacer vuelco entre mis muslos,
que quisiera ser tu sábana
cubrirte con mi cuerpo,
enredarme en tus piernas,
meter mi piel en tu cabello,
tocar tus labios;
entre nos te digo,
que nada vale el tiempo
cuando las feromonas andan sueltas.
Acá entre nos, casi en silencio
quisiera murmurarte que aún
alguna noche de desvelo,
en medio de una fiesta,
cuando bailo enredada de otros brazos,
hay un hueco que te nombra,
una herida que necesita tu saliva.

miércoles, noviembre 01, 2006

Réplica


Réplica


A Francisco Guzmán

“Consíguete un amante…”


A vos que me conocés del tiempo de aquechú
debo confesarte que una noche
después de haber abandonado mi terruño
tragué de soledad que da coraje.
A vos no puedo engañarte pues por las tardes
después del alboroto que causaba mi amor encaprichado
en unos ojos que nunca fueron míos
leías en mi rostro la desdicha y me dabas la mano
como sólo lo hacen los amigos
y eso sábelo compadre, hermano de de los sueños,
son los amigos los que me salvan en las tardes
cuando el crepúsculo parece no mirarme
cuándo tengo pena de dormir otra vez sola
con la copa de olvido entre la mano
son ustedes los contagian la risa
los que comparten las calles, los zapatos,
el pan, el agua de los ríos y el viento en la montaña,
son ustedes, los de la mano tibia que se abrasa,
son una campana que toca cada vez que el silencio amenaza con su furia.
A vos amigo no puedo mentirte
hoy no quiero un cuerpo, lo quiero todo,
con tantas cosas que perdí,
quiero una voz, la carne viva del amor,
quiero verlo dormir acurrucado,
encontrarlo en la esquina, en el armario,
su rostro reflejado en mío, lo quiero todo,
no me conformo con una noche de lujuria,
no quiero más beber hasta embriagarme
y despertar entre las sombras que me acosan,
lo quiero todo compadre
y en eso tengo las cartas echadas en la mesa.