
Estimados amigos como un pequeño aguinaldo navideño y en medio de la última posada que seguramente festejan en nuestra patria, ya que no les puedo invitar un ponchecito con piquete ni unas tostadas les comparto una liga a un monográfico de un gran poeta:
CREÍMOS que todo estaba...
CREÍMOS que todo estaba
roto, perdido, manchado…
—Pero, dentro, sonreía
lo verdadero, esperando—.
¡Lágrimas rojas, calientes,
en los cristales helados...!
—Pero, dentro, sonreía
lo verdadero, esperando—.
Se acababa el día negro,
revuelto en frío mojado…
—Pero, dentro, sonreía
lo verdadero, esperando—.
Juan Ramón Jiménez (1881-1958) es un autor esencial para la poesía en lengua española. Su propuesta ética y estética marca una línea divisoria entre el Modernismo, bajo cuya influencia escribe sus primeros versos, y las vanguardias de las primeras décadas del siglo XX. Tras la muerte de Rubén Darío, le corresponde el liderazgo entre los más jóvenes poetas de su tiempo, pero sus posturas rigurosas ocasionan discrepancias y conflictos entre su mundo interior, rico y profundo, y su entorno social, lo que lo convierte en el selecto poeta de una inmensa minoría. Polémicas aparte, es indiscutible la beneficiosa influencia de Juan Ramón en una larga lista de poetas que escriben bajo sus principios, deslumbrados por el rico caudal de sus luminosas imágenes.
Fuente: http://cvc.cervantes.es/actcult/jrj/
Foto: Centro Histórico, Invierno de 2006, Ciudad de México. Autor: TyJ
No hay comentarios.:
Publicar un comentario