martes, diciembre 19, 2006

Ojalá

Ojalá fuera tan sencillo abrir los ojos, caminar somnoliento por las calles, acurrucarse en un poste, beber el agua de una fuente, comer una manzana, desnudarse. Ojalá la tarde gris cambiara sus colores ante al crepúsculo, ojalá fuera una tarde gris de nubes y de truenos, pero el aire, denso, denso como el vapor de una vieja locomotora se mete por la nariz hasta secarla, y anda uno dando tumbos con la respiración cansada y los labios resecos de palabras, ojalá mañana no sea navidad y se adelante el tiempo hasta la primavera para verte, ojalá que el perro se vaya y llege un tiempo más tranquilo, ojalá que la tarde me arrulle entre sus brazos, que se desplome la nube de fina nieve que la tarde brille y salga, con su ímpetu normal la luz del sol, ojalá la sorpresa del amante cambie mi rostro, la noche sea una estrella, la mañana una flor sobre la almohada, ojalá mañana me acuerde de mi nombre, de mi piel de mi cabello, ojalá te nombre con los labios mojados y me salgan palabras para amarte, ojala las palabras sean piel y la noche una cobija entre los hombros.

2 comentarios:

Pina dijo...

let´s hope so!

Abrazos cálidos, desde este tiempo tan frío...

Uma -La rubia del Muelle- dijo...

Dueña de miles de ojalà, tengo los mas bellos deseos para vos, Isolda.
Gracias por el placer de sentirme tu amiga, por tu cercanìa, por el lugar que tienes en mi corazòn.
Un gran abrazo