
viernes, noviembre 10, 2006
El hurto

martes, noviembre 07, 2006
Hola
Un día más de periódicos
Cada vez entiendo menos al mundo, cada día que abro el periódico y veo repetida innumerables veces la palabra muerte, algo sucede dentro de mí, es como si cada vez que se escribe la tinta se acabara, como si el ángel hubiera decidido abandonarnos, como si a través de la ceguera de los otros como si fuera una rendija pudiera ver las la luz de cada ser, como se incendia con las voces. De pronto dejo de pensar en la injusticia y la lucha y sólo pienso en la palabra muerte que se va apoderando de los diarios, parece que una muerte llama a otra decía mi abuela, eso dicen en el pueblo que nadie se va sólo que se van jalando unos a otros, pero en la tierra estamos confundiendo la palabra, hay otra, la que nombra lo sucede en las plaza con palos, macanas, bombas piedras y armas, a quién le importa el bando, cada uno se va convirtiendo en muerto, en asesino. Asesino, esa es la otra palabra que se nos va borrando, esta vez no es serial, está ofuscado por el odio de los años, por que le han sembrado, por la injusticia de no tener pal pan, está sembrado por sus tardes al sol entre las milpas, por el de junto que le habla injusticia, pero el de junto, no está, ese descansa, el de junto muchas veces tiene la capacidad de olvido, pero el otro, los muchos otras no piensan un segundo, se ofuscan, sacan sus palos, quieren morir como guerreros como héroes, pero no es una película gringa, y no hay rambos, sólo hay muertos y asesinos, asesinos muertos y vivos y más muertos. Estamos en época de incendio, por nuestra sangre corre la memoria y basta un fósforo encendido, para que se derrame un pueblo entre sus sangre. En el periódico, si quitamos los nombres de países, podemos ver las muertes como puntos, cifras, letras que se juntan y la nombran. Cada vez más le tengo miedo al mundo.
sábado, noviembre 04, 2006
Duermevela
viernes, noviembre 03, 2006
Mirar sin nubes
a todos las estampas clavadas cual cuchillos, quitar de mis ojos las lágrimas calladas, poder mirar sin nubes, es como quitarse la piel, las cicatrices, las máscaras que cubren y defienden, es quedarse indefensa ante otras garras y uno no quiere, no quiere nunca más ser presa y ser golpeada. Quizá aprender yoruba será magia.
Entre dos
que me duele la distancia,
si tan solo tuviera alas,
podría mirarte cuando duermes,
ver tus zapatos en el suelo,
tu desnudez al alba.
que tus palabras son capaces
que quisiera ser tu sábana
cubrirte con mi cuerpo,
enredarme en tus piernas,
meter mi piel en tu cabello,
tocar tus labios;
entre nos te digo,
que nada vale el tiempo
cuando las feromonas andan sueltas.
Acá entre nos, casi en silencio
quisiera murmurarte que aún
alguna noche de desvelo,
en medio de una fiesta,
cuando bailo enredada de otros brazos,
hay un hueco que te nombra,
una herida que necesita tu saliva.
miércoles, noviembre 01, 2006
Réplica

“Consíguete un amante…”
A vos que me conocés del tiempo de aquechú
debo confesarte que una noche
después de haber abandonado mi terruño
tragué de soledad que da coraje.
A vos no puedo engañarte pues por las tardes
después del alboroto que causaba mi amor encaprichado
en unos ojos que nunca fueron míos
leías en mi rostro la desdicha y me dabas la mano
como sólo lo hacen los amigos
y eso sábelo compadre, hermano de de los sueños,
son los amigos los que me salvan en las tardes
cuando el crepúsculo parece no mirarme
cuándo tengo pena de dormir otra vez sola
con la copa de olvido entre la mano
son ustedes los contagian la risa
los que comparten las calles, los zapatos,
el pan, el agua de los ríos y el viento en la montaña,
son ustedes, los de la mano tibia que se abrasa,
son una campana que toca cada vez que el silencio amenaza con su furia.
A vos amigo no puedo mentirte
hoy no quiero un cuerpo, lo quiero todo,
con tantas cosas que perdí,
quiero una voz, la carne viva del amor,
quiero verlo dormir acurrucado,
encontrarlo en la esquina, en el armario,
su rostro reflejado en mío, lo quiero todo,
no me conformo con una noche de lujuria,
no quiero más beber hasta embriagarme
y despertar entre las sombras que me acosan,
lo quiero todo compadre
y en eso tengo las cartas echadas en la mesa.

