Cuando uno espera una respuesta, se come las uñas, se duerme, ve películas, prepara tortillas con minsa, vuelve a comerse las uñas, se baña, sale a caminar, habla por teléfono y nadie contesta, ve la televisión, arregla su ropa, abre un libro, le da sueño, entonces se pregunta ¿Necesito la respuesta? ¿Soy una desesperada neurótica? Para no responderse a sí misma: se pinta las uñas.
Isolda en la espera
Isolda Dosamantes
Isolda desesperada
Isolda neurótica
Isolda aviática
Isolda en las nubes
viernes, febrero 17, 2006
jueves, febrero 16, 2006
Canto a Yunnan
El sur, el sur, siempre el sur, con su oleada de luz y su sabor candente, el sur como el mar con su sabor a brisa, con la sal en los labios, como el canto de un ave, el sur. También en china el sur es un continuo verde, un cielo colorado, un templo en la montaña, una caricia. El sur de China es un limón como el del patio de mi casa, alguna piña, un mago. Es un pescado a las brazas, el sol sobre la frente, una vereda de hojas. Es un monje en bicicleta vestido de naranja, una niña paseando con su algodón de azucar, un arrozal y un sembradío de té.
Es, aunque cueste decirlo, estar entre la tierra disfrutando su aroma, con todos sus colores y tener en la mente una neblina de nostalgia, es amar el instante con una lágrima que escurre, es abrazarse a si mismo en la sonrisa de alguien, no importa de quien sea.
Es, aunque cueste decirlo, estar entre la tierra disfrutando su aroma, con todos sus colores y tener en la mente una neblina de nostalgia, es amar el instante con una lágrima que escurre, es abrazarse a si mismo en la sonrisa de alguien, no importa de quien sea.
miércoles, enero 11, 2006
templo del oro
Caminar y caminar entre pedruscos y pinares, ir una y otra vez hacia la cima, un porton de magia se abre y de un enorme incenciario nace el aroma que invade el aire que danza por mi piel, los colores brillan en todo su esplendor de los tejados chinos que invitan a pasar a un jard'in de bonsais que derraman sus frutos como colgantes del cuello de un cisne blanco, los monjes caminan de una parte a otra del templo, mas montana y por fin el buda principal entre sus obeliscos color oro, todo brilla con el sol del invierno, me deslumbra el rojo de las azaleas que parece abrirse ante mi vista, me detengo a pensar y de tanto camino duermo placidamente, o acaso medito<> no lo s'e simplemente descanso del vertigo de tanta luz y tanto ascenso.
Yunnan, China.
Isolda Dosamantes
Yunnan, China.
Isolda Dosamantes
viernes, noviembre 11, 2005
Las hermanas Marx
Hace unos días leí las hemanas Marx de Mauricio Carrera y me parecieron tres cuentos fascinantes, ya sé que tarde tiempo en abrirlo, estaba con su celofán nuevecito, era un regalo para un amigo de Mauricio que se encuentra en China pero siempre que cargaba con el libro y cruzaba la ciudad para entregarlo algo sucedía, la primera vez me perdí, la segunda el amigo no estaba y después andaba de vacaciones navideñas, así que Las hermanas Marxc estuvieron aguardando en un rincón de mi librero de Beijing. Aún con la esperanza de entregarlo lo cargue con mis quince maletas a Xiangtan, ciudad en la que vivo actualmente, por fin, una tarde me dije, lo voy a leer y no modo si alguna vez lo entrego será sin celofán. Así que hace dos noches comence a leerlo, me regocijé; ah; que maravilla saber que aunque sea los personajes de un cuento comparten mi gusto por la bebida, por la poesía y cuando digo poeaía digo también Bonifáz Nuño.
Otro de los cuentos me llevaron al mundillo literario de México, sus sueños, sus mafias, un retrato de mi gente y al mismo tiempo del mundo, del racismo. Vivir en un país como China te enfrenta día a día con esa palabra: racismo.
El cuento final, que lleva el mismo título del libro, me hizo recordar los sueños izquierdistas de muchos jóvenes mexicanos, de muchos amigos o conocidos que ahora disfrutan cambiando al mejor postor, o para decirlo bien dicho: chaqueteros.Recomiendo los cuentos de Carrera son un retrato de los mexicanos, los humanos del siglo XIX y aún de este. Disfrútenlos.
Otro de los cuentos me llevaron al mundillo literario de México, sus sueños, sus mafias, un retrato de mi gente y al mismo tiempo del mundo, del racismo. Vivir en un país como China te enfrenta día a día con esa palabra: racismo.
El cuento final, que lleva el mismo título del libro, me hizo recordar los sueños izquierdistas de muchos jóvenes mexicanos, de muchos amigos o conocidos que ahora disfrutan cambiando al mejor postor, o para decirlo bien dicho: chaqueteros.Recomiendo los cuentos de Carrera son un retrato de los mexicanos, los humanos del siglo XIX y aún de este. Disfrútenlos.
sábado, octubre 08, 2005
La semana de la fiesta nacional en China
El primero de octubre y durante toda la semana se celebra la fiesta nacional, por lo que hubo varios días de asueto, no no pude salir ni de mi casa, el sol era tremendo cuando era y el frío terrible cuando arreciaba la lluvia, solo camine por el bosque que me queda cerca y me quedé elada al descubrir entre una escultura de libros un fantasma, la cabeza de un fantasma, salí aterrorizada y cuando lo conte a mis amigos hispanohablantes no me creían , luego la chinita con la que vivo se me quedó viendo con los ojos desorbitados y me contó que hacía exactamente un año, el primero de octubre una pareja de enamorados había asesinado a una joven, la había degollado y puesto su cabeza sobre la escultura de libros, así que ahora me da miedo salir de casa y caminar por el bosque y la curiosidad de los porqués mataron a la joven no me deja dormir, ya les contaré la historia del fantasma.
miércoles, octubre 05, 2005
Uno sólo puede sonreir
Algo sobre D’elia Mac Donald: de la poesía a la novela
Isolda Dosamantes
El tiempo pasa sin darnos cuenta, la primera vez que la vi fue en mixteca oaxaqueña, andabamos luciendo nuetros sombreros de paja en el otoño que pintaba la tierra de naranja y a lo lejos de hacia granate con los sembradíos de amaranto, entonces como si hubieramos comido el amarato fresco nos desbordábamos de alegría leyendo poemas y haciendo bromas con las demás poetas, hay una foto legenderaia, en ella, Delia aparece con mis amigos de la Sogem, otra vez Refuigo Pereida, , Araceli Muñoz, Pilar, Mariana y Daniel Mir. Recuerdo que escuchábamos con atención las palabras de un capesino que nos mostraba, hablando con imágenes la belleza de su tierra y de labrarla, de hacerla suya mientras las mujeres tejian sueños de paja a la sombra, mientras despuntaba el sol para el almuerzo, tejian sombreros y tapetes para ahí cuando el sol areciara llevar el ítacate.
La amistad con Delia ha surgido a partir de esos encuentros de poesía que se hacen en Oaxaca, si los famosos queridos y odiados encuentros de Mujeres Poetas en el País de las Nubes (queridos porque me han permitido conocer una parte más de mis raices, de mi pueblo y a entrañables amigas como Dolores Castro, Pina Saucedo, Estrella del Valle, Dolores Dorantes y otras muchas más y realmento odiado, no, ganan las cosas positivas). Decía que conocí a Delia ahí cuando entre su voz se escapaban los versos de su libro, si no mal recuerdo Sangre de madera, en el que nos emocionaba con sus imágenes de lluvia, luego fue otro encuentro y otro hasta llegar a su tierra, en Paraiso, Delia ya leía poemas inéditos en los que retumbaba su voz cada vez más poderosa de lo que sería el libro La lluvia es una piel publicado en el 2000.
Citaremos algunos ejemplos de su obra, de Sangre de madera, al que adjetivo como lluvia por su descarnada manera de mirar las cosas y de llorarlas en una voz sin llanto, como un reconocimiento de su propia estirpe:
De pequeña madres y abuelas
desataban rituales de muerte,
orden y castidad
y mientras murmuraban
—lenguas antiguas
de honor y respeto—
recetan rice and beans.
Tías y primas
limpian la tierra de partos
y semillas congregadas en tierra,
con profecías de ruido
y tristeza.
de pequeña,
me acostumbre
al simbolismo de esferas;
colores marcados por el sol
y muchas veces,
la canción solo fue
una memoria errante.
De pequeña recé:
Señor, si es que tanto me amas,
aparta este cáliz amargo de mi...
y aun la profecía
sigue transmigrando.
En la lluva es una piel, la voz se transfigura, Deila retoma las calles lo cotidiano y lo funde con sus experiencias vitales y de lectura, al leerla podemos presentir, ver la diferencia, la contundenia de estos nuevos poemas se vuelve maraviilosa:
Nosotros llegamos a San José
cargados de ceremonias y silencios
y nos fuimos a vivir a un barrio.
Mi barrio se llama México,
Barrio México, una avenida con plazas y murmullos
una gran equis que atraviesa el Paso de la Vaca,
y los alrededores del mercado,
el Hilvano y una fila de casitas multicolores
igualmente silenciosas.
Mi casa esta en el centro.
Es la casa de los “morenos de raza”,
dicen los vecinos,
a la salida de calle 16,
avenida ocho,
diagonal a Abonos Agro
y a 25 metros de la pulpería de Don Chalo.
Este poema, se lo pedíamos siempre a cualquier hora,en cualquier cantina, a la orilla de un lago. Ahora quisiera estar cerca de ella para escuchar de su voz el inicio de la novela La cofradía cimarrona que será publicada por la Editorial Norma por su alta calidad literaria. A uno no le queda más que la sonrisa, en horabuena por esta gran noticia, y felicitaciones a la negra de siempre, Delia, la bruja, la amiga.
Universidad de Xiangtan, 5 de octubre de 2005
Isolda Dosamantes
El tiempo pasa sin darnos cuenta, la primera vez que la vi fue en mixteca oaxaqueña, andabamos luciendo nuetros sombreros de paja en el otoño que pintaba la tierra de naranja y a lo lejos de hacia granate con los sembradíos de amaranto, entonces como si hubieramos comido el amarato fresco nos desbordábamos de alegría leyendo poemas y haciendo bromas con las demás poetas, hay una foto legenderaia, en ella, Delia aparece con mis amigos de la Sogem, otra vez Refuigo Pereida, , Araceli Muñoz, Pilar, Mariana y Daniel Mir. Recuerdo que escuchábamos con atención las palabras de un capesino que nos mostraba, hablando con imágenes la belleza de su tierra y de labrarla, de hacerla suya mientras las mujeres tejian sueños de paja a la sombra, mientras despuntaba el sol para el almuerzo, tejian sombreros y tapetes para ahí cuando el sol areciara llevar el ítacate.
La amistad con Delia ha surgido a partir de esos encuentros de poesía que se hacen en Oaxaca, si los famosos queridos y odiados encuentros de Mujeres Poetas en el País de las Nubes (queridos porque me han permitido conocer una parte más de mis raices, de mi pueblo y a entrañables amigas como Dolores Castro, Pina Saucedo, Estrella del Valle, Dolores Dorantes y otras muchas más y realmento odiado, no, ganan las cosas positivas). Decía que conocí a Delia ahí cuando entre su voz se escapaban los versos de su libro, si no mal recuerdo Sangre de madera, en el que nos emocionaba con sus imágenes de lluvia, luego fue otro encuentro y otro hasta llegar a su tierra, en Paraiso, Delia ya leía poemas inéditos en los que retumbaba su voz cada vez más poderosa de lo que sería el libro La lluvia es una piel publicado en el 2000.
Citaremos algunos ejemplos de su obra, de Sangre de madera, al que adjetivo como lluvia por su descarnada manera de mirar las cosas y de llorarlas en una voz sin llanto, como un reconocimiento de su propia estirpe:
De pequeña madres y abuelas
desataban rituales de muerte,
orden y castidad
y mientras murmuraban
—lenguas antiguas
de honor y respeto—
recetan rice and beans.
Tías y primas
limpian la tierra de partos
y semillas congregadas en tierra,
con profecías de ruido
y tristeza.
de pequeña,
me acostumbre
al simbolismo de esferas;
colores marcados por el sol
y muchas veces,
la canción solo fue
una memoria errante.
De pequeña recé:
Señor, si es que tanto me amas,
aparta este cáliz amargo de mi...
y aun la profecía
sigue transmigrando.
En la lluva es una piel, la voz se transfigura, Deila retoma las calles lo cotidiano y lo funde con sus experiencias vitales y de lectura, al leerla podemos presentir, ver la diferencia, la contundenia de estos nuevos poemas se vuelve maraviilosa:
Nosotros llegamos a San José
cargados de ceremonias y silencios
y nos fuimos a vivir a un barrio.
Mi barrio se llama México,
Barrio México, una avenida con plazas y murmullos
una gran equis que atraviesa el Paso de la Vaca,
y los alrededores del mercado,
el Hilvano y una fila de casitas multicolores
igualmente silenciosas.
Mi casa esta en el centro.
Es la casa de los “morenos de raza”,
dicen los vecinos,
a la salida de calle 16,
avenida ocho,
diagonal a Abonos Agro
y a 25 metros de la pulpería de Don Chalo.
Este poema, se lo pedíamos siempre a cualquier hora,en cualquier cantina, a la orilla de un lago. Ahora quisiera estar cerca de ella para escuchar de su voz el inicio de la novela La cofradía cimarrona que será publicada por la Editorial Norma por su alta calidad literaria. A uno no le queda más que la sonrisa, en horabuena por esta gran noticia, y felicitaciones a la negra de siempre, Delia, la bruja, la amiga.
Universidad de Xiangtan, 5 de octubre de 2005
lunes, octubre 03, 2005
Reconstrucción de hechos
A finales de agosto, después de asistir al Simposo de Hispanistas y al Curso del Cervantes, dejé la Universidad de Estudios Extranjeros de Pekin para incorporarme a trabajar a la Universidad de Xinagtán en su Colegio de Estudios Internacionales; antes de salir de Beiwai doné algunos libros a su biblioteca, la más grande del hispanismo en China, de hecho quisiera agradecer a los autores y a los editores que me dieron algunos de sus títulos para compartir nuestras letras con occidente, en especial a Moisés Zurita y al Lic. Raúl Cuevas director del Instituto Tlaxcalateca de la Cultura que me envió libros de importantes autores de mi natal Tlaxcala como el ahora tan nombrado exnovio de Frida Kalo, Miguel N. Lira.
Libros donados:
1. Soles de fuego de la poeta Tlaxcalteca Citlalli H. Xochitiotzin, es un libro de poemas que hacen referencia a la tierra al arrigo de los hombres al maíz y a su esencia indígena, un canto a la naturaleza, donde las imágenes nos llevan a ver el sol como un fuego de palabras.
2. Yo sí le pasé del narrador poeta y editor hidalguense Moisés Zurita Zafra, quien además de enriquecernos con sus letras es editor de la revista Molino de lestras.
3. Para tu exclusivo placer es una recopilación de poemas amorosos que realizó el poeta y narrador, incansable siempre Arturo Trejo Villafuerte, hidalguense de la generación de los cincuenta, quien asume la palabra como oficio y la poesía como manera de vida, amigo entrañable y gran conversador.
4. Relatos fantásticos latinoamericanos 1
5. Relatos fantásticos latinoamericanos 2
6. Curso de redacción G. Martin Vivaldi
7. Antología de cuentos mexicanos 1 María del Carmen Millán
8. Antología de cuentos mexicanos 2 María del Carmen Millán
9. Metodología de la investigación de Roberto Hernández Sampieri etc.
10. Quimeras de Rolando Rosas Galicia, maravilloso libro de poemas donde todas las mujeres se convierten en diosas y en sueños.
11. Gótico Florido de Isolda Dosamantes, mi poemario de rebeldía.
12. Relatos de mujeres 3
13. Cuentos modernistas
14. Gabriel, el enviado de la poeta y narradora argentina Marta Alvarez, quien une sus versos con la experiencia mística del amor.
15. Crónica de Mayo de Manuel Andrade
16. Piel adentro del poeta Tlaxcalteca Juan Flores, con quien alguna vez soñe en una biblioteca enorme donde el silencio y una música apenas perceptible nos invitaba a leer.
17. Inventario de sombras de José Javier Reyes, editor y poeta, ganador del premio de poesía de los juegos florales de Mazatlan.
18. Mester de solería de Rolando Rosas Galicia, una invitación al amor, al juego de los amantes.
19. Quebrantaguesos de Rolando Rosas Galicia
20. En la piel de nadie la joven Tlaxcalteca Minerva Aguilar, que gusta de las escenas erótocas como imagen y tiene un ácido sentido del humor.
21. La caja de los recuerdos Karen A. Villena
22. Cien sonetos en flor para tlaxcala Delfino Carro Muñoz
23. La guayaba y documentos del poeta y editor tlaxcalteca Miguel N. Lira, siempre festejado por los coteerraneos, más que conocido por su obra, lo podemos ver como nombre de calle, de cine, de plaza; fue un hombre importante para las letras mexicanas, pues fue el editor de plimas como las de Pellicer y otros contemporáneos.
24. Cocina mexicana
25. Literatura Mexicana e hispanoamericana de Carlos A. Loprete.
26. Universo de el búho, la famosa revista de René Avilés Fabila donde aparece la portada de Felipe Posadas, mi lejano príncipe.
Libros donados:
1. Soles de fuego de la poeta Tlaxcalteca Citlalli H. Xochitiotzin, es un libro de poemas que hacen referencia a la tierra al arrigo de los hombres al maíz y a su esencia indígena, un canto a la naturaleza, donde las imágenes nos llevan a ver el sol como un fuego de palabras.
2. Yo sí le pasé del narrador poeta y editor hidalguense Moisés Zurita Zafra, quien además de enriquecernos con sus letras es editor de la revista Molino de lestras.
3. Para tu exclusivo placer es una recopilación de poemas amorosos que realizó el poeta y narrador, incansable siempre Arturo Trejo Villafuerte, hidalguense de la generación de los cincuenta, quien asume la palabra como oficio y la poesía como manera de vida, amigo entrañable y gran conversador.
4. Relatos fantásticos latinoamericanos 1
5. Relatos fantásticos latinoamericanos 2
6. Curso de redacción G. Martin Vivaldi
7. Antología de cuentos mexicanos 1 María del Carmen Millán
8. Antología de cuentos mexicanos 2 María del Carmen Millán
9. Metodología de la investigación de Roberto Hernández Sampieri etc.
10. Quimeras de Rolando Rosas Galicia, maravilloso libro de poemas donde todas las mujeres se convierten en diosas y en sueños.
11. Gótico Florido de Isolda Dosamantes, mi poemario de rebeldía.
12. Relatos de mujeres 3
13. Cuentos modernistas
14. Gabriel, el enviado de la poeta y narradora argentina Marta Alvarez, quien une sus versos con la experiencia mística del amor.
15. Crónica de Mayo de Manuel Andrade
16. Piel adentro del poeta Tlaxcalteca Juan Flores, con quien alguna vez soñe en una biblioteca enorme donde el silencio y una música apenas perceptible nos invitaba a leer.
17. Inventario de sombras de José Javier Reyes, editor y poeta, ganador del premio de poesía de los juegos florales de Mazatlan.
18. Mester de solería de Rolando Rosas Galicia, una invitación al amor, al juego de los amantes.
19. Quebrantaguesos de Rolando Rosas Galicia
20. En la piel de nadie la joven Tlaxcalteca Minerva Aguilar, que gusta de las escenas erótocas como imagen y tiene un ácido sentido del humor.
21. La caja de los recuerdos Karen A. Villena
22. Cien sonetos en flor para tlaxcala Delfino Carro Muñoz
23. La guayaba y documentos del poeta y editor tlaxcalteca Miguel N. Lira, siempre festejado por los coteerraneos, más que conocido por su obra, lo podemos ver como nombre de calle, de cine, de plaza; fue un hombre importante para las letras mexicanas, pues fue el editor de plimas como las de Pellicer y otros contemporáneos.
24. Cocina mexicana
25. Literatura Mexicana e hispanoamericana de Carlos A. Loprete.
26. Universo de el búho, la famosa revista de René Avilés Fabila donde aparece la portada de Felipe Posadas, mi lejano príncipe.
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